Por : Yolanda Duarte – artista en residencia Agosto / Septiembre 2017

“Mis propuestas siempre han sido determinadas por las prácticas de comunicación con la naturaleza con el firme propósito de construir memoria, esa es la única manera que tenemos para adentrarnos en las raíces, mirar al pasado y construir un posible futuro. La experiencia en Selvatorium siempre fue determinada bajo esa premisa y con la simple convicción de dejarme fluir a los designios de la naturaleza.

La Sierra nevada de Santa Marta fue un playground de experiencias, donde jugué y escuché lo que la montaña me quisiera contar. Mi cuerpo se convirtió en una herramienta viva, un laboratorio retenedor de historias, entre caminatas fui entendiendo los cambios de la Sierra y el acto de caminar se convirtió en una acción importante a la hora de construir historias.  Al notar esto empecé a grabar los sonidos de mi interés que ayudaron al desarrollo de Los Cantaminos así fue como conocí al mono aullador, diferentes aves como el golero y los colibrís, la caída de la lluvia que trae consigo el canto de los grillos y el ruido cambiante del rio; todas sinfonías privadas que se convirtieron en parte de mi cotidianeidad.

Al escuchar esas grabaciones percibí otros sonidos que definieron el nuevo rumbo de esta propuesta, estas eran las voces de las personas que me acompañaban en esas caminatas, algunos compartiéndome conocimientos medicinales de plantas otros hablando historias de la montaña o canciones, en esos momentos entendí que ellos eran los verdaderos Cantacaminos.  Y como todo pasa por una razón, se presentó la oportunidad de realizar un intercambio de saberes con los estudiantes de la comunidad Seywiaka, un momento único donde entendí que la oralidad de estas comunidades fluye naturalmente, como la sangre que corre por sus venas; durante 4 semanas realizamos 2 historias audiovisuales de origen Kogui y Arhuaco las cuales fueron presentadas en la socialización final.

Este accionar me motivo a conocer más historias las cuales se fueron desarrollando con el paso de los días, poco a poco entre el caminar y el hablar fui escuchando el mito Kogui de la creación narrado por Agustín el líder (mamo) del pueblo, también en un momento único en mi residencia tuve la oportunidad de conversar con Catalina, Juana y María Torres una familia entera contando historias que conforman la tradición del tejido Arhuaco y como regalo final  me explicaron porque el sapo es el protector de las auyamas, una creencia que forma parte de la Sierra y es poco conocida por aquellos que no habitamos en ella.

SOCIALIZACION:

Decidí mostrar el resultado final de la experiencia con aquellas personas que construyeron la obra, porque Los Cantacaminos es un proyecto de realización en los territorios, y así fue como estuvimos compartiendo una hermosa tarde de lluvia selvática en el salón comunitario de Selvatorium, lugar que me ha enseñado las bendiciones de vivir en comunidad.   Entre los asistentes estaban todos los alumnos que participaron en el intercambio de conocimiento y los adultos que contribuyeron a la creación del proyecto, la asistencia fue masiva y un buen momento para despedirnos y dar gracias por las experiencias compartidas.  Como resultado final se presentaron 2 historias en formato video y un libro con nueve historias que se activan usando un APP lector de código QR,  Los Cantacaminos es un proyecto en constante cambio que continúa su realización siempre consiente de las múltiples maneras de ser y hacer el mundo.”

En esta pagina web: https://cantacaminos.com/ podran encontrar todas las historias de los Cantacaminos grabadas en la Sierra Nevada de Santa Marta y en Oaxaca, Mexico .

El fanzine Cantacaminos con las historias de la Sierra Nevada de Santa Marta estara disponible a partir de Diciembre, 2017.

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